2 ene 2009

“LA ALEGRÍA QUE SIENTO NO TIENE DIMENSIÓN”

Testimonio del Hermano Eduardo Leones, Sacerdote Misionero del Albergue San Juan de Dios


El apostolado que realizo es el de la limosna. Ha sido una de las etapas más emocionantes e interesantes en mi vida. Cuando he ido a cada una de las personas a pedirle algo para los albergados, nos han recibido con mucho cariño. La gente también ayuda porque cree todavía que si dan algo al Señor él les va a responder con algo.


La alegría que siento, al ver que con lo poco que se ha recolectado la gente se va contenta a su casa, no tiene dimensión.

Hay gente que muchas veces duda del destino que se le va a dar a la limosna, entonces yo les invito a pasar por el albergue y cuando van, quedan anonadados con el trabajo que se realiza en la casa hogar con tan poco.


A partir de esa visita, las personas se duelen de la situación de nuestros viejitos y ahora tenemos personas del barrio que son voluntarios, gente que nos regala veinte pollos cada dos semanas, nos ayudan con cobijas y ropa…


Es interesante el tener que ingeniárselas para salir cada día, solo lo logramos con el amor de Dios y la alegría de nuestros albergados que es el motor de nuestras vidas en esta ardua labor.

24 dic 2008

“SI VOLVIERA A NACER, SERÍA PELUQUERO”














Es el profundo sentimiento de Alfredo Salazar Bravo, dueño de la Peluquería Amazonas que ha atendido a más de una doce de Presidentes en sus 68 años de profesión.



Desde los 15 años atiende el lugar. La herencia que le dejó su abuelo se convirtió, con el tiempo, en pura vocación.















Desde un rincón, la foto del peluquero de Carondelet, cuida del buen servicio que reciben sus clientes.















Fotos por: Sandra De la Cadena S.